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Cómo aprovechar los contactos de una feria comercial

· 7 min de lectura · Equipo de Zevri

Vendedora registrando un contacto en el celular durante una feria

Una feria comercial es una de las inversiones más grandes del año para muchas empresas: el stand, los viajes, las horas del equipo. Y sin embargo, es común que una semana después nadie sepa bien cuántos contactos se hicieron, quién habló con quién ni qué se le prometió a cada uno.

La diferencia entre una feria que genera negocios y una que sólo deja una pila de tarjetas está en tres momentos: lo que se prepara antes, cómo se registra cada contacto en el stand y lo que se hace en los días siguientes.

Antes de la feria

En el stand: rápido y completo

En una feria, el tiempo con cada visitante es corto y la siguiente persona ya está esperando. El registro tiene que llevar segundos, no minutos.

Un consejo: registrá cada contacto en el momento, no al final del día. A la noche, veinte tarjetas se parecen mucho entre sí y los comentarios se mezclan.

Las 48 horas siguientes

El interés que genera una feria se enfría rápido. Las primeras 48 horas son las más valiosas para el primer contacto.

  1. Un mensaje personalizado a cada contacto. No un mail masivo genérico: una o dos líneas que mencionen lo que se habló en el stand. Por eso es tan importante haber registrado el comentario.
  2. Priorizá los calientes. Los que pidieron cotización o una visita reciben un llamado, no sólo un mail.
  3. Asigná cada contacto a un responsable. El que lo atendió en la feria o el vendedor de esa zona. Un contacto sin dueño no recibe seguimiento.

¿Lead nuevo o cliente existente?

En una feria se cruzan dos tipos de visitantes: empresas que ya son clientes y personas nuevas. Conviene tratarlos distinto en el CRM:

En los dos casos, que quede marcado de qué feria vino. Así, al cerrar el año, se puede responder la pregunta que siempre aparece: ¿valió la pena esta feria?

Medir el resultado

Con los contactos asociados a la feria desde el primer día, medir es sencillo: cuántos contactos se hicieron, cuántos eran nuevos, cuántos pasaron a oportunidad y cuánto se vendió en los meses siguientes. Con eso se puede comparar contra el costo y decidir con datos si repetir el año próximo, cambiar de feria o ajustar el stand.

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